Dave vive con su mujer Steffy y su hijo Billy en un pequeño pueblo de Maine. El 19 de julio estalla de repente una violenta tormenta que termina tan bruscamente como comenzó. Cuando cesó la tormenta descubrieron un cementerio de árboles viejos caídos por todas partes. Pero lo que más impactó a Dave no fueron las consecuencias de tal tormenta,
